Un día difícil, tres años sin ti, tres años con ese hueco que deja un padre. El mundo se queda con la sonrisa dibujada en mi cara y le resulta fácil no profundizar. Cómo siempre quien debiera estar aunque fuese en forma de corto mensaje no está, mucho trabajo con mirarse su propio ombligo señores, cuando se es feliz se olvida rápidamente quien estuvo a tu lado en los peores momentos... Y quien crees ya no está, resuella y llena con apenas 20 palabras un poquito del enorme vacío que arranca con un día nublado. Gracias por hacerme sentir que te acordabas de mi dolor.
El día acabó como comenzó, con nubes negras y ligera llovizna... Ya acabó mi triste mayo.
Gracias pero no acepto la metafora.
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En un momento de regodeo, producido por el sumo placer que me produce que un
equipo de tercera fulmine a todo un Real Madrid, me he sentido nombrado por
el...


